Home

 

Enrique Orjuela, Presidente de Monaca.
Nacido en Santafe de Bogotá, obtuvo su grado académico en Administración de Empresas en la universidad de la capital colombiana y posteriormente logró la maestría en Administración en la Universidad de San Luis, Missouri, Estados Unidos. Prácticamente toda su trayectoria profesional la ha desarrollado en la industria de alimentos y bebidas. En 1975 se incorpora al área internacional de Quacker en EEUU y posteriormente pasa al área de Mercadeo de esta empresa en Colombia. En 1978 ingresa al negocio de confiterías con la trasnacional Warner Lambert, donde permanece hasta 1980, cuando asume la Gerencia de Operaciones de Mercadeo en Pepsi Cola - Colombia. En 1983 pasa a formar parte del equipo directivo de Kellogs en Colombia hasta 1988, año en el que asume la Presidencia de la compañía hasta 1991, cuando es ascendido a Presidente de la Región Andina (Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela). Posteriormente, en 1997, es contratado por Coca Cola Venezuela y al año es llamado para que asuma la Presidencia de Monaca, tras la adquisición de la misma por la corporación GRUMA de México. En el ámbito gremial, ha sido miembro de la Cámara Venezolano Americana (Venancham), Director de la Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos (Cavidea) y Presidente de la Cámara Mexicano-Venezolana de Comercio.

“Ante el desafío, hemos logrado el éxito”
Para Enrique Orjuela, los últimos cuatro años, durante los cuales ha estado al frente de Monaca, “han sido los más agradables y, desde el punto de vista profesional, los de mayor recompensa”. La razón: los accionistas le dieron todo el respaldo para acometer la operación de recuperar esta empresa que estaba en una situación financiera comprometida cuando la adquirió el Grupo Maseca (GRUMA) de México. “He podido desarrollar esta empresa junto con un valioso equipo de profesionales colaboradores. Se nos exigió rápidos resultados y de hecho, una vez que GRUMA asumió esta compañía, ya en el último trimestre del 99 produjimos utilidades. Y el 2000 fue un año que lo dedicamos a la consolidación. Se hizo un gran trabajo profesional ante un desafío muy grande que era el de recuperar esta compañía”. Detalla, que todo es producto de cambios urgentes realizados a partir de una reingeniería de procesos bien transparentes, que dio origen a una estructura corporativa notablemente liviana - agrega - en línea directa con la eficiencia. “En general, depuramos la empresa - explica Orjuela -, la profesionalizamos más, y todavía estamos en ese proceso, sobre todo en la fuerza de ventas. Vivimos en un cambio continuo, porque ésta era una corporación extremadamente conservadora. Ha habido que flexibilizarla, romper esquemas, ver diversas opciones”. Estima el Presidente de Monaca, que la urgencia de los cambios continuos es impuesta por una nueva realidad de marketing a escala mundial. Uno de los aspectos que más resalta en esta modificación es establecer canales de distribución diferenciados, lo que lleva implícita la especialización de la fuerza de ventas con el complemento de la automatización.

[volver a nuestra gente]